Antes de aventurarnos a eliminar contracturas musculares por nuestra cuenta, resulta esencial comprender qué son exactamente estas indisposiciones, cómo nos afectan, cuál ha sido su causa y qué maneras de mejorar nuestra situación existen de acuerdo a todo lo anterior.

A pesar de no resultar graves, no podemos actuar por nosotros mismos tratando de curarnos. Es necesario que comprendamos qué nos sucede y por qué y, a partir de ahí, diseñar un plan para tratarnos y volver a estar a punto lo antes posible.

¿Qué es una contractura muscular y cuáles son sus causas?

Qué es una contractura muscular y como tratarlas

La contractura muscular, la cual también se conoce como nudo, resulta ser un contracción de la fibra de algunos de nuestros músculos. Esta se da de manera involuntaria y es muy exagerada, produciéndonos dolor y dificultad para movernos.

En función de su ubicación, es posible presentar otros síntomas como debilidad muscular, dolor de cabeza, mareo, adormecimiento de nuestras extremidades, cansancio e incluso somnolencia.

A menudo, se da el caso de que se sienten a nivel físico, tangible. Pasando las manos por la zona podemos sentir un abultamiento o endurecimiento (o ambas), síntoma que ha generado y generalizado el concepto de “nudo” para denominar esta modificación muscular que, en cualquier caso, es transitoria y nada grave.

La manera en que se forma una contractura es la siguiente:

  1. Tras un esfuerzo, acumulamos desechos metabólicos en la fibra del músculo.
  2. Por ello, la sangre no va a llegar a esta adecuadamente.
  3. La falta de irrigación hace que los desechos no se eliminen, aumentando la cantidad de estos en la zona.
  4. Ello provoca irritación en los nervios, dándose un dolor irradiado y localizado.
  5. El tono muscular se ve aumentado.
  6. Si el aumento se da de manera constante pasa a considerarse una contractura, endureciendo y tensando el músculo.

El agarrotamiento muscular se da por diversos motivos:

  • Sobreesfuerzo. Los sobreesfuerzos hacen que el músculo se fatigue. Ello se potencia si estos son reiterados sin dar tiempo a su recuperación.
  • Debilidad muscular. A pesar de realizar una tarea sencilla, el músculo no está capacitado por carecer de fuerza.
  • Sedentarismo. Es el principal motivo para que se dé la debilidad muscular, por falta de actividad que ejercite los tejidos.
  • Posturas inadecuadas. Las posturas poco naturales mantenidas durante mucho tiempo hacen que el músculo trabaje de más, aun cuando no requieran de un esfuerzo evidente.
  • Estiramientos inadecuados. Cuando realizamos un estiramiento demasiado brusco, el músculo actúa contrayéndose para defenderse y evitar su rotura.
  • Baja temperatura. Las contracciones defensivas para mantener el calor corporal, cuando se mantienen, llevan a agarrotamiento.
  • Deshidratación. La acumulación de toxinas en nuestro organismo lleva a que este comience a funcionar inadecuadamente.
  • Alimentación incorrecta. Tomar un exceso de alimentos inadecuados, como grasas saturadas, supondrá el mismo efecto que la deshidratación.
  • Alimentación insuficiente.  Comer muy poco hará que nuestro  cuerpo empiece a consumir músculo para producir energía, debilitándolo.
  • Procesos emocionales. Situaciones emocionales diversas hacen que liberemos químicos que alertan al músculo. Los más habituales son la ansiedad y el estrés.

¿Cuántos tipos de contracturas podemos sufrir en nuestro cuerpo?

Causas y tipos de contracturas musculares

Para quitar contracturas musculares resulta esencial conocer, primero, de qué tipo son. La clasificación más común viene dada por su origen o causa, que es el punto más importante a considerar. De esta manera, tenemos:

✅ Postraumática o de defensa

Se dan tras sufrir un impacto. El cerebro actúa con una respuesta directa que se basa en la protección de las estructuras más sensibles usando el músculo como escudo. Son intensas pero desaparecen sin ayuda en dos o tres días a lo sumo.

✅ Postural

Vienen dadas por una postura inadecuada, lo cual requiere de cierto tiempo manteniendo una mala higiene postural. El dolor es, por lo general, leve o leve-moderado a no ser que se asocien otros músculos, por cercanía y unión con la zona afectada.

✅ Por hipotonía

La debilidad del músculo hace que este responda con un espasmo cuando le solicitamos que realice una contracción por encima de sus posibilidades. No es necesario que esta sea demasiado fuerte; el problema viene dado por la condición muscular.

✅ Por deshidratación

El acúmulo de tóxicos, generalmente dado por una gran formación y una mínima o nula excreción, hace que se den episodios contracturales, siendo común el dolor moderado como respuesta al movimiento y mucha rigidez.

✅ Síndrome Ocluso-postural

Curiosamente, también tenemos que la contractura del músculo es síntoma de este cuadro clínico. Este se da por la modificación de la posición de nuestros dientes y de la articulación temporomandibular y el tono muscular de los masticadores. Esto es, por una desalineación de las piezas dentales que influye en lo demás.

¿Cuáles son las zonas más comunes donde padecer un tirón muscular?

Zonas y tipos de contracturas musculares

Seguramente tú mismo puedas contestar esta pregunta en base a tus experiencias. Destacan la espalda y la espalda baja, el trapecio, los hombros y las cervicales.

✅ Espalda

Las causas son muy variadas en este caso (malas ejecuciones en deporte, gestos súbitos, una mala higiene postural, lesiones de tipo articular, tensiones emocionales…).

✅ Cintura o espalda baja

Se da cuando un músculo lumbar se desgarra, por un sobreesfuerzo (como levantar inadecuadamente algo pesado) o una caída, o si permanece sobreextendido.

✅ Trapecio

Los principales motivos por los que presentamos agarrotamiento en este músculo son una mala higiene postural (andar encorvado) y el estrés. El propio dolor favorece esta postura inadecuada, de protección, y evita que el flujo sanguíneo sea suficiente, quedando la zona cada vez menos oxigenada y no pudiendo sus células, por tanto, trabajar adecuadamente, creando un círculo vicioso.

✅ Cuello o cervicales

Aparecen como respuesta a un traumastismo y también al adoptar malas posturas, sobre todo durante el sueño. Resulta especialmente importante tratar este problema debido a la sensibilidad de la zona y a sus consecuencias si el agarrotamiento se extiende.

✅ Hombros

En este caso son dos los motivos principales, el sobreesfuerzo por una mala postura (al alcanzar objetos altos o muy lejanos) y el estrés.

Trucos, consejos y remedios que funcionan para eliminar o aliviar el dolor por una contractura muscular

Tratamiento de fisioterapia masaje para eliminar contracturas

Hay muchas maneras en las que podemos quitar contracturas musculares o, al menos, hacer mejorar sus síntomas y acelerar la vuelta a la normalidad.

✅ Reposo

Resulta esencial no forzar la zona. No hablamos de quedarnos completamente inmóviles pero no se debe dar un esfuerzo para que el músculo pueda descansar y volver a su estado habitual.

✅ Mediante tratamiento de fisioterapia

Un profesional el fisioterapia trabajará contigo para que te recuperes de manera óptima. Además de darte muchos de los consejos que también vas a leer en los siguientes puntos, te aplicará masajes, termoterapia, punción seca, magnetoterapia, realizará estiramientos específicos

✅ Con estiramientos

Dependiendo de la zona afectada, puedes realizar tranquilamente en casa una serie de estiramientos. Lo importante es que consultes con un profesional para asegurarte de escoger los adecuados.

✅ Usando tratamientos de calor seco

Los sacos térmicos de semillas se sitúan como la alternativa más efectiva en esta situación. Ello se debe a que estas semillas de trigo, arroz o huesos de cereza almacenan el calor naturalmente y durante un buen período de tiempo, activando nuestra circulación de manera no agresiva.

Además, se trabaja para que la textura y ergonomía del saco sea relajante para la zona. Por supuesto, tenemos las típicas opciones de resistencia o manta eléctrica, botella de agua y similares, pero como recomendamos en nuestro blog, siempre es mejor optar por la opción más natural.

✅ Baños

Además, las duchas con agua caliente también resultarán muy adecuadas. El dolor se ve reducido y el músculo se va relajando. Los baños de sal gorda o con vinagre son también muy relajantes.

✅ Con antiinflamatorios

Por supuesto, los antiinflamatorios ayudarán a que la zona no permanezca tan hinchada y, por ende, descanse más y no se fuerce, reduciendo el dolor que esta situación produce. No recomendamos el uso indiscriminado y automedicado de estos fármacos ya que a la larga crearemos resistencia a ellos y tendremos que usar mayores dosis para un mismo resultado, además de todos los efectos negativos que ello conlleva para la nuestra salud.

✅ Higiene postural

Es muy común el agarrotamiento por mala postura. Por ello, debemos comenzar, cuanto antes, y no sólo como método curativo sino también a modo preventivo, a mantener una higiene postural correcta.

Esta incluye no pasar demasiadas horas en una misma postura. Tómate un descanso de 10 minutos cada par de horas para dar un paseo, subir unas escaleras o hacer alguna sentadilla y rotación de articulaciones.

Sentado:

  • Coloca tu espalda recta, siguiendo la forma natural de tu espina. Apóyala en el respaldo cómodamente, situándote al fondo del asiento.
  • Tus rodillas deben formar ángulos cercanos a los 90 grados, quedando tus gemelos en perpendicular al suelo y los muslos en paralelo.
  • Utiliza los reposabrazos para no forzar estos sobre la mesa, el asiento o donde sea que los coloques.
  • Trata que tu visión vaya dirigida al frente, ajustando en altura aquello que estés mirando.
  • Cuando tengas que girarte, hazlo rotando todo el cuerpo.
  • No estires las piernas para alcanzar objetos.

Higiene postural sentado

De pie:

  • Procura mantener siempre un pie por encima del otro, colocándolo, por ejemplo, sobre un pequeño escalón. Así evitas que tus piernas estén completamente erguidas. Ve cambiando de pierna.
  • Adecua la altura de lo que tienes al frente para manipularlo manteniendo la espalda recta, sin tener que enconvarte.
  • No uses zapatos de tacón o busca soluciones ortopédicas.

Al dormir:

  • Trata de cambiar de postura durante la noche, sobre todo si no puedes evitar quedarte dormida en aquellas más inadecuadas.
  • No duermas completamente recto. Utiliza una almohada alta para tu cuello y cabeza y una baja para colocar a la altura de tus rodillas, de manera que tu cuerpo no quede rígido sino que dibuje sus suaves curvas naturales. Esto te ayudará, además, a favorecer la circulación sanguínea.
  • Elige almohadas de alta calidad, capaces de adaptarse a la forma de tu cabeza y cuello y que, por tanto, no condicionen la postura de tus músculos.
  • Evita “enroscarte” sobre ti mismo doblando la columna. Puedes adoptar perfectamente una posición fetal, pero levantando tus piernas y flexionando tus rodilla y no bajando tu espalda hacia estas. Aun así, lo ideal es no dormir de costado; si no se puede evitar caer hacia uno de los lados, lo más sanos es hacerlo parcialmente.

Al mover peso:

  • Trata de utilizar un carro u otro tipo de soluciones que aligeren el peso que debemos sostener.
  • Recoge del suelo las piezas flexionando las rodillas y agachándote sin doblar la espalda, trabajando con las piernas.
  • Nunca levantar un peso por encima de los codos.
  • Mantener la carga pegada al cuerpo.

✅ Practicar deportes

La actividad física no sólo será preventiva sino que también forma parte de un tratamiento reparador, de vuelta a la normalidad, una vez han pasado las horas de máximo dolor. Encabezan la lista el pilates y la natación por ser los más completos y no resultar, en absoluto, agresivos.

Todo deporte es adecuado para reponerse (salvo lógicas excepciones como el boxeo, por ejemplo). Lo importante es considerar mantener siempre una buena postura, no forzarnos más de la cuenta y reducir el impacto en la medida de lo posible.

Por supuesto, previo a cualquier actividad física es necesario un calentamiento general y específico para el grupo de músculos que vayamos a trabajar.

Practicar pilates para fortalecer los musculos

✅ Adecuada alimentación

Aunque comer adecuadamente no va a quitar contracturas musculares por arte de magia, desde luego, influirá, potenciando el tratamiento que estés llevando a cabo. Así, no se trata de una solución cien por cien efectiva sino un suplemento y, eso sí, una manera de prevención excelente.

  • Toma la cantidad de calorías necesarias de acuerdo a tu actividad física y tu estilo de vida. Nunca comas de más ni de menos, es igualmente perjudicial para tu salud. Para ello, es necesario que conozcas tu balance energético y, en función de ello, calcules las calorías necesarias para que tu cuerpo rinda de manera óptima.
  • Incluye nutrientes de todos los grupos en tus menús, siguiendo las premisas de la pirámide nutricional y que incluyen varias porciones de fruta, verdura y hortaliza, algunas porciones de hidratos de absorción rápida y otros de absorción lenta, carne y pescado, lácteos, aceites saludables de consumo ocasional, embutidos y carnes grasas y, por último, y como excepciones, alimentos industriales, platos preparados, chucherías…
  • Diseña un menú que incluya la máxima variedad de nutrientes a lo largo de todo el día. De esta manera, no darás pie a tener carencias nunca.
  • Haz las comidas más fuertes durante las primeras horas tras despertar, con abundantes desayunos y comidas y moderadas meriendas y cenas.
  • De ser necesario y hasta que tu cuerpo reciba y almacene la cantidad adecuada de nutrientes esenciales, puedes tomar suplementos vitamínicos y de minerales.
  • El potasio resulta especialmente relevante en los casos de agarrotamiento. Echa mano de los alimentos que lo contienen en mayor proporción (acelga, plátano, chirimoya, patata, col de Bruselas, aguacate, níscalo, espinaca….) cuando estés lesionado.
  • Lo mismo ocurre con el magnesio. Toma hortalizas con clorofila, arroz y pan integral, pipas horneadas, sin sal, espinaca, almendra, chocolate negro, legumbres (lenteja, garbanzo y judía especialmente), quinoa y avena.

✅ Remedios naturales

  • Plantas. Plantas como el harpagofito o la valeriana relajan la zona. El primero suaviza el dolor y la segunda evita los espasmos.
  • Ungüentos. Los ungüentos de arcilla roja y romero hervido, con agua, resultan muy beneficiosos si se mantienen en la zona al menos media hora, aunque sólo son adecuados si no tienes heridas.
  • Aceites. Los frotes suaves con aceites como el de hipérico o el de almendras serán muy beneficiosos. Eso sí, hay que realizarlos sin aplicar excesiva fuerza o lo que haremos será empeorar la situación.

¿Es posible que una contractura muscular se quite sola?

En efecto, hay algunos tipos que no requieren que tengamos que pensar en quitar contracturas musculares como un objetivo esencial en nuestro día a día.

El mejor ejemplo son las de defensa, que desaparecen cuando el cerebro interpreta que no hay peligro. Por su parte, las producidas por deshidratación sólo requieren reposo e ingerir abundante agua.

En cualquier caso, aunque no sea absolutamente necesario, siempre es recomendable buscar una solución a la mayor brevedad, de manera que ya no sólo dejemos de sentir dolor sino que lo haremos con la intención clara de evitar que nuestro tejido muscular se vaya resintiendo poco a poco.

¿Conocías las diversas causas por las que se produce este problema transitorio? ¿Conocer algún trucos para quitar contracturas musculares? ¿Alguna vez te han dado alguna recomendación médica que nos hayamos dejado en el tintero? ¿Cuáles han sido tus experiencias de agarrotamiento?

¡Únete y consigue un 15% Dcto. en tu primera compra! ❤



Muchas gracias por confiar en Saquitos Térmicos 10 🙂

Autora del Blog
Clara Autora blog SAQUITOS TÉRMICOS 10

Clara

Hola soy Clara, siempre me ha gustado regalar cosas originales y a ser posible, hechas por mí, hasta que un día decidí dar un paso más allá y crear Saquitos Térmicos 10, una forma de poder aportar a las personas salud y bienestar de una forma natural, un remedio efectivo contra todo tipo de dolores.
Hago los saquitos de forma artesanal, espero que os gusten como a mí, y sobre todo, os ayuden a vivir de una forma más sana libre de dolores

Sígueme en redes sociales:

Sigue a Saquitos Térmicos 10 en Facebooksigue a Saquitos Térmicos 10 en YouTubesigue a Saquitos Térmicos 10 en Google+

Atrás